Los libros desatan tu creatividad… bueno, y algo más.

Ponte en contexto: trabajas en una librería, eres un fan de los libros y te encanta el arte que hay detrás de las portadas. Si a todo eso le sumas (evidentemente) un poco de tiempo libre, grandes dosis de creatividad y unos clientes dispuestos a jugar contigo, el resultado puede ser tan fantástico como el que han conseguido en  la Librairie Mollat, en Francia. ¿Cómo? Muy fácil, haciendo un mashup entre las fotografías de las portadas y el rostro (u otras partes del cuerpo) de esos clientes-amigos.

Puedes ver el resultado de esta idea en su perfil de Instagram. Lo que está claro es que detrás de este ejercicio hay mucha, pero mucha, habilidad, porque no se antoja nada fácil conseguir ese nivel de efectividad en la mezcla. Algunas de las imágenes son brutales… juzga por ti mismo.

 

 

A %d blogueros les gusta esto: