Hasta el infinito. Y volver.

Hasta el infinito. Y volver.

Porque al final se trata de eso, de seguir soñando. Cueste lo que cueste, no dejar nunca de soñar. Soñar con ir. Soñar con volver. Soñar con sueños imposibles. Soñar con lo más simple, pero no por ello menos aspiracional. Soñar con las estrellas y la luna, con el infinito (si es que lo puedes llegar a abastar, que yo no), pero soñar – en definitiva – bonito.

Y puestos a viajar a un mundo diferente, puestos a soñar, déjate llevar por la magia de Audalpoi, este artista del collage nórdico capaz de llevarte al espacio sin salir de aquí. ¿O era traer el espacio aquí?

Disfruta.

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