En las bulliciosas calles de Hanoi, se despliega a diario una danza cautivadora. Un fascinante juego de equilibrios imposibles en el que cientos de repartidores demuestran sus habilidades al volante de sus motocicletas. Ajenos a cualquier norma de seguridad, se abren paso con – pasmosa – facilidad a través del caos que impera en sus calles. ¿Su carga? Todo. Piezas de automóviles, equipos deportivos o peces vivos. Todo entregado o vendido con una eficiencia casi mágica.
El fotógrafo londinense Jon Enoch te invita a viajar con él a esos instantes parando el tiempo, congelando el bullicio, y observándolo desde cerca. Su «Bikes of Hanoi” contrasta la realidad bulliciosa del fondo, con la cautivadora calma que se dibuja en el rostro de sus protagonistas. Casi ajenos a la realidad. Casi cautivos de su propio movimiento. Siempre adelante. No hay marcha atrás.
Resulta un viaje apabullante…








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