Un hilo blanco flota sobre la superficie. No es espuma, no es niebla, no es luz. Es el (uf) recuerdo suspendido de alguien que ya no está. Y ahí, justo ahí donde el agua parece tranquila, cuelga una chaleco vacío. Blanco. Presente para recordar -y quizás algo más- quien se fue.
Ghost Jackets. Esta campaña de la Société de sauvetage de Québec en colaboración con LG2, transforma un (simple, o no) chaleco salvavidas en un símbolo de ausencia. Una instalación tan silenciosa como brutal que aparece, casi sin previo aviso, en los mismos lugares donde ocurrieron ahogamientos. Un gesto que señala, un gesto que duele. Que se clava. Porque el 70 % de quienes mueren practicando deportes acuáticos no llevaban el chaleco. Aquí no hay metáforas, hay vacíos que podrían no estar.
El silencio como advertencia…
Uno de esos chalecos blancos pertenecía a Alexandre Levasseur. Su madre, Roxanne Girouard, lo donó para esta campaña. Esa sola decisión convierte una pieza de seguridad en un relicario. El vídeo que acompaña la acción no necesita más que su voz para hacer temblar la pantalla. Enseña. Siente. Te hace sentir.
Y es en esa delicadeza donde esta acción encuentra su fuerza, sin buscar culpables, sin querer dar lecciones. Coloca una imagen. La deja estar. Deja que cada quien mire y decida si seguir adelante como si nada.
Presentes también donde menos se esperan…
Un detalle brillante (o a mí me lo parece) es que los chalecos también están en las estanterías de tiendas como Canadian Tire, entre modelos coloridos y en oferta. Una interrupción que remueve. Como si el futuro (una que toma el color negativo al del propio salvavidas) se colara de pronto en medio de una compra cualquiera. Pero hay más, también están en tiendas online de marcas como SAIL, Altitude Sports o Latulippe. Y en esos aburridos call-to-action en los que normalmente te bombardean con un “envío gratuito” o un “más vendido”, te dejan con un aviso implícito: lo que no compres hoy, puede faltar mañana.
“Queríamos crear un símbolo que perdure”, dice Frédéric Tremblay, director creativo de LG2,. Y eso, sin duda, lo logran. Han transformado un objeto común en una imagen que se queda. Que te sacude. Que no dramatiza, pero te conmueve.
Porque tú y yo sabemos que hay algo aún más poderoso que el miedo, la empatía. Y cuando te ves reflejado en un vacío, entiendes que la prevención no es un trámite.
Es una decisión que puede cambiarlo todo.








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