Spielberg nos enseñó – en 1993, casi nada – que si la tecnología falla en mitad de una tormenta tropical, lo más probable es que acabes siendo el almuerzo de un reptil extinto. Fue una lección de humildad tecnológica que se nos quedó grabada a fuego. cuando los sistemas caen, la naturaleza (y los dientes afilados) se abren camino. Sin embargo, tres décadas después, Xfinity ha decidido reescribir ese trauma colectivo para la Super Bowl 2026 con una hipótesis tan absurda como brillante, ¿y si el parque no se fue al infierno simplemente porque el router funcionaba bien?
La respuesta a ese «what if» es una reunión histórica que (reconócelo) nadie vio venir. Sam Neill, Laura Dern y Jeff Goldblum vuelven a meterse en la piel de Alan Grant, Ellie Sattler e Ian Malcolm, pero esta vez el guion no incluye correr por sus vidas bajo la lluvia. Dirigido por Taika Waititi (que aporta – otra vez – su inconfundible sello de comedia incómoda) y con la estrategia de la agencia Goodby Silverstein & Partners, el anuncio te plantea un universo paralelo en el que Dennis Nedry (toma referencia pop) no puede sabotear nada porque la conexión es demasiado robusta. El caos se cancela, los sistemas se mantienen online y el temible T-Rex se convierte en una atracción turística segura, perfecta para un selfie desde la distancia.
Nostalgia en 4K y el «Valle Inquietante» del final feliz
Lo que eleva esta pieza por encima del ruido habitual de la Super Bowl no es solo el golpe de efecto del casting original, sino el respeto reverencial – y a la vez sacrílego – por el material base. No es una parodia de bajo presupuesto, en absoluto. Universal Pictures, Amblin Entertainment e Industrial Light & Magic están detrás de la producción, y se nota. Ver a Ian Malcolm relajado junto a la piscina, con la partitura de John Williams sonando de fondo, mientras comenta que «el WiFi se abre camino», genera una disonancia cognitiva deliciosa. Y, sí, bueno, algún detalle ‘uncanny valley‘ hay, pero vaya…
Resulta casi terapéutico ver a estos personajes disfrutar – al fin – de las vacaciones que nunca tuvieron. Alan Grant grabando dinosaurios con su móvil sin pánico, Ellie Sattler sonriendo y corriendo entre dinosaurios (no huyendo de ellos)… Xfinity utiliza la tecnología y la integración de metraje para crear una línea temporal donde la conectividad no es la villana, sino la heroína. Es un guiño simpático que actualiza nuestros miedos, en los 90 temíamos que las máquinas tomaran el control; hoy, nuestro mayor pánico es simplemente ver el icono de «sin señal».
Sinergia corporativa disfrazada de cultura pop
Más allá de la sonrisita fácil, esta campaña es una demostración de músculo del ecosistema Comcast NBCUniversal. Cierran el círculo perfecto utilizando una franquicia de cine propia, en un evento emitido por su cadena, para vender su servicio de internet. Y para que la experiencia no se quede solo en la pantalla, han llevado la ficción a las calles de San Francisco, disfrazando vehículos de Lyft como los icónicos Jeeps del parque y proyectando dinosaurios en los edificios.
Con este movimiento, Xfinity recupera una idea clave que sigue ahí, y que no debes dejar de lado cuando te pongas a crear, la nostalgia es el recurso más potente si se usa con inteligencia. Han logrado que un anuncio de fibra óptica se sienta como una secuela legítima y feliz. Al final, la única diferencia entre una película de terror y unas vacaciones de lujo era tener un buen ancho de banda.
Quién lo iba a decir…






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