Somos muchas y muchos los que jugueteamos (con más o menos arte) con el Arte Generativo a partir de la Inteligencia Artificial. Muchas y muchos que sienten una tentación fatal, irresistible, por poner a prueba los límites de la máquina. Y eso es, un poco, lo que ha llevado a la fotógrafa suizo-portuguesa (pero residente en Berlín, toma ya) Monica Carvalho a dar rienda suelta a su creatividad e imaginación y transformar «lo ordinario en extraordinario«.
Esta artista, amante de la magia y del ilusionismo, ha decidido llevar esos trucos que admiraba de pequeña a su propio lado de la lente, convirtiendo en surrealistas retratos aparentemente simples. Nada por aquí. Todo por allí. Desde hace unos meses, y usándose sobretodo a sí misma como modelo, su último proyecto la lleva a cruzar el umbral de lo absurdo, casi de lo humorístico, señalando las posibilidades de la IA en cualquier sentido.
Y es que, al final, sus composiciones tienen un punto humorístico que abre la puerta al debate sobre cuál ha de ser el rol de la Inteligencia Artificial en la creación de arte.
¿Qué opinas tú?























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