La emoción no siempre se grita. A veces se dibuja. Y otras, se recuerda con los ojos entrecerrados, como si el tiempo pudiera rebobinarse hasta esa (uf) curva exacta, ese rugido de motor, o esa última mirada. The Truth In Your Eyes, el corto animado que acaba de estrenar Senna Brands junto a la agencia Asia y Stink Films, no es sólo un homenaje. es — como mínimo para mí — una herida abierta que sigue latiendo en forma de velocidad, legado y leyenda. Voy.
Bajo la dirección de Ricardo Jones y con las ilustraciones de Butcher Billy — que hace gala de un fascinante trazo afilado que convierte la nostalgia en cómic pop—, la pieza mezcla recuerdos reales con símbolos míticos. Senna corriendo contra un león que lo persigue (ponle el nombre que quieras), curvas imposibles, gritos sin voz y, en el centro, una narración reconstruida con IA a partir de la voz del propio Ayrton (oh). Todo ello da forma (magníficamente) a un artefacto emocional que podría haber sido un riesgo, y sin embargo, funciona como un latido sincero. Como una conversación desde el lugar desde el que Senna nos esté observando.
Un rugido que atraviesa generaciones
Estrenado el día que Senna habría cumplido 65 años, el corto no vive solo en las pantallas: se acompaña de una colección de 41 pósters (uno por cada victoria), y de un proyecto educativo que recorrerá escuelas de todo Brasil para hablar de esfuerzo, coraje y sueños. Porque no se trata sólo de contar su historia, se trata de pasar el testigo. Esto me encanta, lo reconozco.
Lo dijo Bianca Senna, sobrina del piloto y directora de Senna Brands: esta película es un modo de “inspirar a las personas a superar sus límites”. Pero lo que (como mínimo a mí) emociona no es el mensaje, es el lenguaje. Es esa momento en el que su legado se hace visible, real, es contemplar el coche de Ayrton tundiéndose con el asfalto, como si lo que corriera no fuera (sólo) un vehículo, sino un destino. Un camino trazado con tinta, luz y pasión. El mismo que recorren Lewis, Seb, Charles y tantos niños y niñas (hoy, y mañana), que también aparecen en la pieza.
The Truth In Your Eyes no busca explicarte quién fue Senna. Te lo recuerda en otro idioma, el de la estética, el de la emoción, el de las verdades que no se pueden decir, solo mirar. En sus ojos. En los tuyos.
Buf.



















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