Alex Webb disecciona el alma de Italia en el Calendario Lavazza 2026…

El café no es un producto. Es el pretexto. Eso es lo que Lavazza entiende mejor que casi nadie, y es precisamente lo que le pidió al fotógrafo Alex Webb que mostrara en su Calendario 2026. No se trataba de fotografiar tazas, querían inmortalizar los momentos que te construyen sin que lo notes. Un sorbo de espresso en la barra de un bar abarrotado de gente. El silencio entre dos personas que no necesitan hablar. Una mano alcanzando focaccia sobre un mantel de lino… Webb lleva años recorriendo el mundo buscando precisamente esos instantes en los que sucede la – verdadera – vida en los rincones que las postales nunca muestran. Por eso, las 12 fotografías que forman este calendario se sienten como una mirada más auténtica que nunca a la italianidad.

Ojo, Lavazza no pedía un tributo al cliché italiano. Pedía lo opuesto, una búsqueda de lo que representan, pero sin ondear exageradamente la bandera, sin caer en el estereotipo, sin la sombra de Fellini pesando sobre cada frame. Para lograrlo, Armando Testa, la agencia que ha estado junto a la marca desde 2021, y Webb han mirado de otra forma a Italia, buscando iluminar la resonancia del auténtico modo de vida azzurro. Es más arriesgado que apostarlo todo a la belleza clásica, porque puede fallar. Pero cuando no falla, es lo único que importa.

Caos y control, como la vida misma

Webb le da forma, en estas imágenes, a algo que requiere toda una vida de maestría, construye capas de complejidad sin que tú sientas el esfuerzo. Mira en el peluquero de Génova, esa decoración que parece sacado de un sueño abandonado. O el ferry hacia Elba, en el que la luz dorada toca a la gente de una forma tan casual que apenas te das cuenta de dónde está sucediendo lo más importante de la fotografía. En cada imagen hay multitud de historias en paralelo. El café está ahí, sí, pero no te mira. Está ocupado siendo parte de otra cosa más grande. Webb lo deja reposar en una mesa, tranquilo, o descansa en una mano que sostiene también un periódico, o simplemente existe en la periferia como lo hace en la vida real, nunca el centro absoluto pero siempre el que te recuerda dónde está tu casa.

Para darle forma a este calendario, Webb necesitó menos de 15 días fotografiando. El dato sirve para que te des cuenta de la medida de su precisión. No es alguien que necesite mucho tiempo para ver. Es alguien a quien le basta con estar presente. Cargaba una Leica M (Typ 240) con un objetivo Summicron 35mm f/2, las mismas herramientas que usaría un fotógrafo de calle cualquiera, porque así es como se define aunque haya documentado crisis políticas en Haití, revoluciones visuales en México, y ahora esté capturando el espíritu de Italia en una revista de café. No cree en la complejidad técnica como acto de profundidad. Cree en la mirada. Todo lo demás es solo un trípode.

El placer se convierte en el único idioma posible

Pleasure Makes Us Human es el título global de la campaña, y también una declaración de intenciones. Porque Italia, al otro lado de la lente de Webb, no es un lugar, es una forma de estar. Una forma que te dice, sin vergüenza ni duda alguna, que «el momento presente es lo único que tiene valor«. Cuando ves a una niña saltando en un jardín junto al lago, o a una mujer comiendo focaccia con la gravedad de quien está realizando un ritual, comprendes que Webb no está fotografiando un país. está inmortalizando la posibilidad del placer como resistencia. Como acto político, casi. Como la única verdad que importa cuando todo alrededor es caos.

El calendario del 2026 demuestra, una vez más, que Lavazza ha dejado de ser una marca de café para convertirse en un coleccionista de momentos. Treinta y cuatro ediciones llevando fotógrafos de calibre mundial a interpretar la visión de la marca. Newton, Leibovitz, Schoeller, y antes Lubezki ganador de tres Oscars. Cada año, Lavazza se niega a repetir. Cada año dice «queremos lo imposible«. Webb lo ejecutó a la perfección. Porque lo que regala en estas doce imágenes no es una invitación a detenerte en los lugares donde el café aún significa reunión, donde la pausa aún es sagrada, donde la belleza más complicada es aquella que nace del caos pero no necesita explicarse para existir.

Es como si hubiese fotografiado Italia entera y la hubiese metido dentro de una taza.

Una mujer sentada junto a un lago, sosteniendo una taza de café, mientras niños juegan con globos y un balón en el fondo, capturando un momento alegre y vibrante.
Una escena en un café elegante donde varios camareros sirven comida y bebida. Hay un hombre sentado a una mesa con una copa y un café, mientras otros camareros interactúan en un ambiente dinámico.
Tres mujeres en un estudio de arte rodeadas de esculturas clásicas, una de ellas trenzando el cabello de otra, mientras otra persona pinta y disfruta de un café en la mesa.
Grupo de hombres vestidos con túnicas jugando en una sala iluminada, mientras uno sostiene una taza, otro observa desde una ventana y otros se agachan para jugar con pelotas en una superficie amarilla.
Un hombre sentado en una silla, disfrutando de una taza de café, mientras una mujer camina con un perro en un entorno urbano con una pared amarilla vibrante.
Mujeres sentadas en una mesa colorida al aire libre, una de ellas sostiene un trozo de focaccia y una taza de café mientras interactúan entre risas. Las mujeres visten vestidos brillantes y el entorno es soleado, lleno de vasos y decoración colorida.
Un grupo de amigos disfruta del verano en la costa, con una mujer entregando una bebida a un hombre en el agua mientras otro se lanza al mar desde una plataforma.
Una escena luminosa en la que tres mujeres y un niño interactúan en un entorno costero. Una mujer de cabello canoso sonríe mientras alimenta a un niño, sentado frente a una mesa con una bebida. Otra mujer está sentada en una colchoneta de color rosa, mientras detrás de ellas, una figura masculina sostiene un paraguas en un ambiente vibrante y soleado.
Una mujer en un vestido blanco disfruta de un momento alegre en un ferry, mientras un hombre con una chaqueta azul le toma de la mano. Otros pasajeros se ven al fondo, todos con un ambiente festivo y una vista al mar.
Una mesa en un restaurante italiano con cuatro personas interactuando. Dos hombres y dos mujeres conversan, mientras uno de los hombres sirve comida. Hay platos sobre la mesa y una taza de café en la mano de una mujer. El ambiente es acogedor y elegante, con una decoración que evoca una atmósfera italiana.
Un hombre sentado en una barbería elegante sosteniendo una taza de espresso, rodeado de espejos que reflejan varios ángulos de su figura y una decoración colorida.
Dos mujeres riendo y disfrutando en una celebración, rodeadas de burbujas, una de ellas sostiene una taza de café. La escena transmite alegría y energía festiva.


Descubre más desde phusions

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde phusions

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo