La imparable decadencia de los templos

… ojo, que esto no va de religión. En absoluto. Me quedo, sólo, con la mirada curiosa, la que recorre esos rincones abandonados, dejados a su suerte, pasto de la naturaleza, del polvo, del paso del tiempo, esperando encontrar los vestigios de un pasado que fue, seguro, esplendoroso. Me puedo imaginar los cánticos, las plegarias, el silencio espeso de quien aguarda un milagro (o reza porque suceda) mientras se lleva un corpóreo trozo de pan a la boca.

Espacio y tiempo. Menuda combinación. Hoy, en Phusions, el fotógrafo de los Países Bajos Roman Robroek (que, como verás, tiene una gran habilidad para la fotografía urbana), te lleva de paseo por Italia. Pero no es un paseo cualquiera, es un ejercicio fascinante de urbex con un único protagonista común: iglesias. Iglesias abandonadas por todo el país. En sus propias palabras, «hoy en día, las iglesias abandonadas en Italia y en otros lugares ofrecen una visión única del pasado. Una fuente de reflexión, tal vez, ya que nos incitan a pensar en el futuro. Si una iglesia, que en su día fue el refugio más importante de la comunidad, puede convertirse en un montón de ruinas, ¿qué dice eso de lo que tenemos de cierto hoy? Estas son las huellas del pasado de muchas comunidades, y si las seguimos, podemos ver de dónde venimos y quizás hacia dónde vamos«.

Sin duda, una potente invitación a reflexionar. Y es que Italia, a pesar de ser un país que valora mucho su historia, su arquitectura, su cultura o su conexión (incluso) con la Iglesia como institución, no se salva de esta realidad. La naturaleza humana evoluciona dejando, a su paso, más ruinas de las previstas: «es bastante común encontrar iglesias abandonadas en las ciudades rurales más pequeñas y en las zonas rurales. Sin embargo, las iglesias no son lo único que se abandona. Pueblos enteros están desapareciendo lenta pero inexorablemente. Las comunidades más pequeñas se consolidan en otras más grandes, ya que la gente está abandonando las pequeñas comunidades agrícolas para buscar mejores oportunidades en ciudades más grandes o en el extranjero.«

Pues eso, tómate esta serie (100 imágenes) como un aviso a navegantes: nada se escapa al paso del tiempo. Nada…

“As communities wane, job opportunities wane, administrative resources decrease, budgets plummet, and many buildings fall into disuse, and eventually, decay. This has affected schools, former public facilities, and, more importantly, churches, who simply have no reason to stay open without any community to cater to.”

A %d blogueros les gusta esto: